LA NOCHE DE ORO

Los Juegos Olímpicos de 1984 en Los Ángeles tuvieron un récord de medallas de oro para el equipo de boxeo de los Estados Unidos. En una noche de noviembre, hace 33 años, cinco medallistas de oro, uno de plata y uno de bronce, todos se volvieron profesionales en la misma cartelera.

Anunciado como “Night of Gold”, la cartelera presentaba los debuts profesionales de los medallistas olímpicos de boxeo de los Estados Unidos en 1984 Holyfield, Tyrell Biggs, Mark Breland, Virgil Hill, Meldrick Taylor y Pernell Whitaker.

La mayor bolsa de la noche pertenecía a Breland, la cual era de $ 100,000, mientras que los otros olímpicos ganaban alrededor de $ 75,000 cada uno.

La cartelera fue televisada en vivo en horario central en ABC.

Hubo una multitud estimada de 18,000 personas en el Madison Square Garden.


La Creación del Evento

En una noche de sábado, hace treinta tres años, en el Madison Square Garden, hogar de cientos de clásicos del boxeo, una multitud de más de 10 mil personas, asistieron para ver a los medallistas olímpicos convertirse en profesionales.

Impresionante, puedes pensar, que estos boxeadores ya eran tan famosos y reconocidos, que tan sencillo que podías imaginar que eran espectáculo asegurado y muchos boletos vendidos.

De hecho, la estrella de Mark Breland era tan grande en este punto, que fue capaz de influir en cómo se desarrolló el espectáculo.

El regalo fue la idea de Breland, quien creció en la zona de Bedford Stuyvesant de Brooklyn.

“Después de todos los años que he estado peleando en el Madison Square Garden, sentí que les debía algo a los fanáticos”, dijo Breland, quien ganó cinco títulos de Golden New York Gloves.

Mark Breland estaba ganando la mayor cantidad de dinero esa noche, $ 100,000 (el equivalente a $ 229,000 hoy) mientras que el más joven, Meldrick Taylor, se estaba embolsando unos bonitos $ 50,000 ($ 114,550 hoy). Eso no es un mal día de pago para un joven de dieciocho años.

Pernell Whitaker, Evander Holyfield y Tyrell Biggs obtuvieron $ 75,000 ($ 171,000 en la actualidad), lo cual es contundente cuando se considera que Holyfield no tuvo la oportunidad de establecer el mismo estándar de oro que sus compañeros de equipo.


Virgil Hill vs Arthur Wright

En contraste con sus compañeros de equipo, Hill recogería solo $ 10,000 (o $ 7,500 dependiendo de la fuente) y un acuerdo de una sola pelea con ‘Main Events’. No recibió el entrenamiento privado en Catskills con Lou Duva y George Benton que hicieron los demás. Él ni siquiera tenía un gerente.

A la hora de elegir el rival para Hill, no se hizo mucho esfuerzo al respecto. Hill estaba programado para boxear con Pedro Monteiro, quien estaba en una racha perdedora de seis peleas. Unos días antes, Monteiro falló su examen físico y no pudo pelear.

Arthur Wright intervino sin previo aviso para participar en la pelea, la única pelea planificada a cuatro asaltos de la noche.

Wright, ni siquiera tenía una lista de peleas realizadas antes de luchar contra Hill, de hecho era su debut también.

Antes de que ABC saliera al aire e incluso antes de que la mayoría de la gente tomara sus asientos en el Madison Square Garden, Hill abrió el show con un nocaut a los 2:05 minutos del segundo asalto, en un combate que estuvo programado a cuatro asaltos.

Wright comenzó la pelea de una manera un poco sucia, cortando a Hill con un gancho de izquierda. Esto solo enfureció al medallista de plata, y conecto de manera fulminante a Wright con un gancho de izquierda en las zonas blandas, lo dobló, y luego conectó la barbilla y envió a Wright a la tierra de los sueños.

Hill no tuvo la oportunidad de sorprender a una audiencia nacional ya que todo pasó muy rápido, pero para los presentes en el Garden, Hill desde ese entonces se convertía en un ídolo, ya que desde su presentación en Los Ángeles, se había convertido en un héroe local.

Virgil Hill pasó a registrar dobles dígitos de defensa en el peso semipesado, y luchó contra muchos de los mejores de su tiempo, incluyendo derrotas ante Tommy Hearns y Roy Jones Jr., pero venció a Henry Maske para unificar los títulos.

Después de su derrota ante Jones, Hill también ganó una faja en el peso crucero. Nunca se convirtió en un luchador muy respetable, aunque un poco dependiente de su izquierda, fuera de su KO en el primer asalto ante Fabrice Tiozzo. Se retiró con un registro de 50-7 con 23 KO’s


Meldrick Taylor TKO1 Luke Lecce

Meldrick Taylor en su etapa como amateur reinó gracias a su estilo, en donde se premia y se le da gran valor el conectar los golpes más claros y limpios, con la parte blanca del guante, golpes conectados en la zona media del cuerpo y en la cara del oponente, el famoso ‘pegar y que no te peguen’. Pero ya una vez en la etapa profesional, esto tuvo que cambiar un poco, dado que en el profesionalismo se valora un poco más la agresividad. Pero Taylor no era solamente ser un estilista y ya, también era esa clase de peleador que si lo deseaba podía atacar con una potente y rápida combinación de un uno-dos y enviar a su rival a la lona.

Taylor sabía que también estaba hecho para los rangos profesionales. Hablando con Sports Illustrated:

“Creo que soy un excelente finalizador, como Ray Leonard. También me gustaba Ray Robinson, pero no quiero ir demasiado atrás, porque no nací cuando Robinson estaba peleando”. De los campeones actuales, dijo, “No tienen el estilo emocionante de, digamos, yo”.

Su oponente era Luke Lecce, quien lucía un récord de 11-2-1. Aunque Taylor, de dieciocho años, enfrentaba a alguien en una racha perdedora de dos peleas, Lecce no fue fácil. Había peleado durante nueve asaltos con Charlie Brown, quien pasó a desafiar por un título mundial en peso ligero.

Se pensaba que Lecce exigiría mucho a Taylor y que tal vez podría darle algunos asaltos competitivos al joven olímpico, pero la sorpresa fue tal, que Taylor lo despacho sin mayores problemas en el primer asalto.

Como se convertiría en una experiencia habitual para los oponentes de Meldrick Taylor en los próximos años, Lecce no podía manejar la velocidad de los jóvenes boxeadores de Filadelfia.

De hecho, Taylor fue tan rápido que hizo que Lecce reconsiderara su profesión:

Lecce, quien tiene un título en ciencias políticas de Duquesne y trabaja como vendedor, se retiró del boxeo después de la pelea, diciendo: “Cuando descubres que las manos del otro hombre son 10 veces más rápidas que las tuyas, te asusta. “

Meldrick Taylor fue probado un poco más a medida que avanzaba su carrera profesional, teniendo un combate muy cerrado con el medallista de oro olímpico de 1976 Howard Davis Jr, que se convirtió en un empate, la única mancha en su carrera como uno de los mejores talentos de la historia en tener un cinto de peso super ligero.

Recordado por su controvertida batalla con Julio César Chávez en una de las peleas más grandes de la época. Un intento equivocado de arrebatar la corona del peso mediano junior a Terry Norris terminó en una derrota, y aunque Taylor recuperó la correa de la AMB en el peso welter, su carrera debe ser vista como una decepción.

No porque no haya tenido éxito, sino porque está sufriendo de demencia pugilística antes de llegar a los cincuenta. Aunque esto recuerda a los fanáticos del boxeo el sacrificio que estos hombres pasan para entretenernos.


Evander Holyfield UD6 Lionel Byarm

En 1984, no muchos presentadores tenían tanta experiencia como el veterano comentarista Chris Schenkel.

“El hombre que vamos a mostrar en la primera pelea es la mejor perspectiva en mi opinión”.

Incluso su compañero de equipo Pernell Whitaker solo tenía elogios para la figura de Holyfield:

“Evander es un golpeador fuerte y duro”, dijo Pernell Whitaker. “Es un luchador que golpea y golpea”.

Lionel Byarm estaba más que feliz de complacerlo.

Para un debut, esta fue una pelea altamente competitiva, Byarm vino a luchar, como es de esperar de un buen profesional de Filadelfia, en ningún momento se intimidó y salió a buscar la victoria.

Ambos hombres pesaron un poco sobre el límite de peso semipesado a 177 libras y media.

El combate fue principalmente en la distancia corta, durante un total de 6 asaltos. Holyfield ganó al final del pleito una decisión unánime. Holyfield estaba contento con su actuación, citada por Associated Press:

“Siento que gané cada asalto”, dijo Holyfield, quien también agregó después de pelear más de tres rounds por primera vez: “Estoy sin aliento, pero me siento bien”.

Pasaron menos de dos años antes de que Evander Holyfield ganara su primer título, pero no fue en la división de las 175 libras, ya que se encontraba en 190 libras, el límite del peso crucero, donde estaba mucho más cómodo, superando al brillante campeón de peso semipesado (y ex -con) Dwight Muhammad Qawi a través de una decisión de 15 asaltos en una pelea épica para llevarse el campeonato de la AMB.

Holyfield más tarde unificó los títulos en el peso crucero, y es considerado como uno de los más grande en la historia en competir en ese peso entre los historiadores del boxeo. Repasar toda su carrera tomaría una serie de artículos en sí misma, pero finalmente superó esa división y se convirtió en uno de los mejores campeones de peso pesado.


Pernell Whitaker TKO2 Farrain Comeaux

Whitaker superó por completo a Comeaux. A la mitad del primer asalto, Whitaker atrapó a Comeaux con una recto de izquierda mientras se preparaba para lanzar un gancho de izquierda. Comeaux perdió el equilibrio y giró en el centro del ring.

Cuando el asalto estaba casi por concluir, Comeaux fue arrinconado y recibió una paliza que, para su crédito, habría enviado a muchos para el conteo. Whitaker continuó atacando y de manera muy agresiva y golpeó a Comeaux como quiso en el segundo episodio de la pelea. Al final del round, Whitaker terminó una combinación de tres golpes con un gancho derecho en el botón y luego envió a Comeaux a las cuerdas con un izquierdazo.

El árbitro detuvo el combate ya que estaba claro que Comeaux no podía protegerse.

De acuerdo con una computadora experimental usada para contar golpes en el ringside, Whitaker lanzó 124 golpes y aterrizó 94, 78 de ellos golpes limpios en la cabeza. Mientras tanto, Comeaux conectó solo 10 de los 81 golpes que lanzó contra Whitaker, y ninguno de ellos causó daños.

Whitaker debería ser recordado aún mucho mejor de lo que fue en su mejor momento. Sorprendió al público del boxeo durante años, ganando campeonatos en peso ligero, peso welter ligero, peso welter y peso mediano junior y siendo considerado no solo el mejor boxeador libra por libra, sino también una leyenda en su propia era.

Dice mucho sobre el talento de Whitaker que su empate con el invicto Julio César Chávez es universalmente considerado como un robo, y de hecho una de las mejores victorias de todos los tiempos.

Whitaker era un sabio defensivo, un excelente luchador interno, uno de los mejores jabbers de la época con una barbilla de hierro fundido y un poder de golpeo subestimado. Simplemente, él es uno de los mejores boxeadores de todos los tiempos.


Tyrell Biggs UD6 Mike Evans

Biggs se enfrentó con Mike Evans, un ex luchador de la universidad que también tenía cierto grado de fama, habiendo aparecido en un comercial de Bud-Light.

Biggs, sabiamente, no predijo un nocaut, pero sí predijo que iba a ‘obtener el respeto’ de Evans por su poder de golpe.

Viendo que Evans tenía un récord de 2-1-1 y había sido almidonado previamente por un debutante, esto podría haber sido visto como una gran decepción para Biggs, quien tenía la esperanza de hacer una pelea de impacto después de ser criticado incluso cuando ganaba ¡UNA MEDALLA DE ORO!.

Sin embargo, el informe de Associated Press no encontró muchas fallas en Biggs. Echó la culpa directamente a Evans:

El peso pesado Tyrell Biggs de Filadelfia, escuchó los mismos abucheos que había escuchado en camino al oro olímpico en Los Ángeles, cuando no pudo anotar un nocaut. Tampoco logró marcar uno esta vez, ganando un combate de 6 asaltos con una decisión unánime en contra de Mike Evans de Los Angeles. Pero no fue culpa de Biggs.

“No me culpes”, dijo.

Nadie lo hizo. Evans nunca cuajo realmente. Raramente lanzó un golpe: muy lejos de su papel como campeón en un comercial de cerveza.

“Se necesitan dos para luchar”, dijo Biggs. “Intenté que el hombre se comprometiera para que yo pudiera hacer algo para lo que entrené todo este tiempo. Si contratan a alguien que pelee, entonces saldrá lo mejor de mí”.

Viendo la pelea una vez más, Biggs merece algunas críticas al respecto de su actuación esa noche. De hecho, Evans, que no era muy bueno, tiene que decirse, aterrizó varios buenos golpes en ocasiones.

Aún así, Sports Illustrated vio la pelea como una buena experiencia de aprendizaje para Biggs.

Tyrell Biggs, quien por momentos se vio pasivo, dio un espectaculo aceptable, aunque no tanto para muchos, y se esperaba que fuese más agresivo y contundente ante un rival que no llevó nada esa noche. Los 6 asaltos de haber sido completados de nuevo, tuvieron que haber sido una blanqueada total para Biggs ante Evans.

Biggs logró luchar en su camino con respetados caballos de prueba y ex contendientes de clase mundial como Renaldo Snipes y James ‘Quick’ Tillis. Desafortunadamente, en la cima de la montaña había un hombre que podía derribarlo con un golpe.

En octubre de 1987, menos de tres años desde que Biggs no había logrado impresionar al Madison Square Garden en ‘A Night of Gold’, entró con Mike Tyson, en su mejor momento y no solo considerado el hombre más duro y peligroso de la división peso pesado, sino del mundo.

Biggs comenzó bien, tal vez dando un vistazo a cómo Muhammad Ali se habría acercado a la pelea. Pero como ya se ha dicho, Biggs no era Ali, y Tyson lo devastó hasta un final misericordioso en el séptimo round.


Mark Breland UD6 Dwight Williams

El hijo pródigo había regresado.

Mark Breland, estaba listo para enfrentar a Dwight Williams (7-1).

La multitud de Nueva York había venido principalmente a ver a Breland. Como se mencionó anteriormente, fue Breland quien puso las ruedas en movimiento para que todos asistieran gratis.

Criticar a un boxeador profesional, quien en un combate domina claramente de principio a fin el mismo, puede ser visto como un comentario o punto de vista fuera de contexto o falto de objetividad, sin embargo, para Breland, lo que esta en juego a la hora de subir al ring es más importante que cualquier critica negativa y sin sentido que pueda recibir, pero en esta ocasión en dicho combate cualquier otra cosa que no hubiese sido un sorprendente KO en el primer asalto, sería considerado como una gran decepción.

Esta vez, Sports Illustrated hizo un comentario más directo sobre los errores que Breland estaba cometiendo en el ring:

Breland se enfrentó a un gran ajuste a los profesionales porque su talento extraordinario le permitió ganar 110 de 111 peleas de aficionados con fundamentos deficientes. Aunque su tamaño, velocidad, potencia y agilidad redujo a Williams, (7-1) , un saco de boxeo con la única intención de sobrevivir, Breland volvió a exhibir los defectos que habían manchado su reputación en Los Angeles: un jab perezoso, una tendencia a mantener la cabeza alta y la falta de una buena planificación combinaciones.

De manera concisa, la publicación resumió el mayor problema de Breland; él había estado cumpliendo sus dones naturales en los aficionados, y en los rankings profesionales esto no sería suficiente.

Breland se puso a la defensiva, alegando que quería ir a seis rondas.

“Ganar es lo único que importa. Cómo lo haces no siempre es tan importante” – Breland, según lo informado por Associated Press

Breland obtuvo la correa de peso welter vacante de la AMB.

Marlon Starling se enfrentaría a Breland y lo derrotaría con facilidad, “talo el árbol” Brenland y derribó al boxeador-pegador en el undécimo asalto de una pelea de 15 asaltos por el título que ostentaba Brenland, y así logró quitarle el brillo a la estrella de Breland.

Breland ganó un empate con Starling en una revancha y brevemente encontró la manera de obtener una segunda carrera por un título, que se vio aplastada por el aquel entonces ex campeón de peso welter Lloyd Honeyghan en dos asaltos.

Cualquier intento de renacimiento de Breland terminó para siempre cuando Aaron Davis lo detuvo en nueve rounds. Para poner esto en perspectiva, Meldrick Taylor, ganador de la medalla de oro con tres pesos debajo de Breland, superó a Davis poco después.

En cierto modo, Breland fue uno de los mayores bultos en la historia del boxeo.

Pero solo se le puede culpar por no cumplir con las expectativas de los demás.

Antes de que él fuera un profesional, cuando todo a su alrededor predecía la gloria del puño, Breland tenía sus ojos puestos en el futuro:

“Quiero renovar edificios viejos y alquilarlos, pero no a tasas elevadas, porque la gente de por aquí no tiene mucho dinero”.

Hoy en día, Breland parece estar haciendo justamente eso, además de ser un accesorio permanente en eventos de boxeo amateur.

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