¡FELIZ NATALICIO AL GIGANTE ARGENTINO: CARLOS MONZÓN!

Carlos Monzón nacía el 7 de agosto de 1942 en San Javier, Argentina. La infancia de Monzón no fue para nada sencilla, debido a la precariedad económica de su familia. Carlos tuvo que abandonar a muy temprana edad los estudios, para así poder trabajar como repartidor de agua, de leche, vender periódicos y cualquier trabajo con el que pudiera llevar un bocado de pan a su hogar.

El pequeño Carlos desde muy chico tuvo un carácter muy fuerte el cual no fue guiado y como consecuencia de ello tuvo altercados en diferentes ocasiones con la policía, siendo el hurto la detención de varias de esos momentos tan incómodos para el pequeño.

Y cuando parecía que su futuro estaba abocado a convertirlo en un criminal habitual, descubrió el boxeo. Ahí encontró el refugio y la salvación perfecta para liberar su mente, alma y cuerpo de cualquier tipo de dolor, ira y resentimiento por tan difícil niñez. Llegaría el día de su debut con apenas 16 años, y sería en la división del peso ligero, consiguiendo la victoria. Ya para cuando Carlos tenía 21 años de edad, era un boxeador profesional y de buen nivel.

Su primer combate como profesional fue en 1963. Se llevó la victoria por la vía del nocaut. Comenzaba la leyenda del gigante argentino quien con su 1.83 metros de altura, un físico envidiable y potente y además de ello su capacidad de resistencia y golpeo, se convirtió más temprano que tarde en una seria amenaza para sus rivales.

A partir de ahí, comenzó una secuencia de resultados que lo llevaron sin parada alguna al éxito. Monzón conseguiría un total de 76 victorias consecutivas lo cual le permitió alcanzar 15 campeonatos del mundo, 3 sudamericanos, nombrado en una ocasión mejor boxeador del año, así como mejor deportista argentino del año. Miembro del Salón de la Fama del Boxeo Internacional, está considerado uno de los mejores deportistas argentinos de todos los tiempos. Su registro final deja 100 combates, 87 victorias -59 de ellas por KO, 3 derrotas, 9 combates nulos y uno sin resolución.

Sin lugar a dudas Monzón representa lo que es el boxeador guerrero y comprometido con su profesión, un digno ejemplo para todas las jóvenes promesas del boxeo actual y para los principiantes de esta disciplina deportiva, más en especifico por cosas obvias, el boxeo argentino qué recientemente acaba de perder por la vía del retiro a su último gran exponente: Lucas ‘La Maquina’ Matthysse.

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