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LA TRÁGICA HISTORIA DE TOMMY MORRISON

Tommy Gunn y Rocky Balboa

Mejor conocido como Tommy ‘Machine’ Gunn por su interpretación en la mítica saga de boxeo ‘Rocky’, la vida real de Tommy Morrison no corrió con la misma suerte que la de su personaje.

Thomas David ‘Tommy’ Morrison nació el 2 de enero de 1969 en Gravette, Arkansas y se formó como boxeador profesional de peso pesado, debutando el 10 de noviembre de 1988 ante William Muhammad a quien venció por nocaut técnico en el Felt Forum en New York.

La vida de Tommy Morrison no fue tan estupenda como la de Tommy Gunn en ‘Rocky V’, aunque en algo sí coincidió, era una historia de película, una llena de alborotos, excesos, drogas y una enfermedad terrible que lo llevó a su fin el 1 de septiembre de 2013.

El boxeo es uno de los deportes más antiguos en la historia de la humanidad, rudo para muchos pero apasionante para otros y por eso ha trascendido más allá del ring, llegando a la pantalla grande con grandes producciones como lo es ‘Rocky’, protagonizada por Sylvester Stallone o Rocky Balboa, que se convirtió en el único personaje ficticio en ser parte del Salón de la Fama del Boxeo en Canastota.

Rocky Balboa y Tommy Gunn.
Rocky Balboa y Tommy Gunn (Foto: Cortesía)

Tommy Gunn, un joven musculoso de cabello rubio era el personaje antagónico de Rocky Balboa quien terminó por vencerlo, pero como no todo lo que brilla es oro, la vida real de Tommy no siempre estuvo llena de éxitos en el boxeo, sino más bien de excesos, fracasos, rechazos, cárcel, muertes y más que terminó por acabar con su vida a los 44 años y no precisamente con un buen final.

“Cuando quedé embarazada de Tommy me puse muy triste porque no quería más niños”…

Tommy Morrison nació el 2 de enero de 1969 en Gravette, una pequeña ciudad en el condado de Benton, Arkansas; cuando aún nadie podía imaginar que él se convertiría en el boxeador más famoso de todos los familia Morrison y de todo el pueblo.

Aunque luego se dio a conocer quién era, cuando su madre se enteró de su embarazo, era un hijo que no esperaba: “Cuando quedé embarazada de Tommy me puse muy triste porque no quería más niños”, dice Diana, su madre, en “Tommy”, el documental dirigido por Erin Leyden y Gentry Kirby del 30 for 30 que ESPN le dedicó al boxeador. Varios meses después, ese sentimiento de culpa cambió cuando por primera vez cargó en sus brazos al pequeño bebé y descubrió que “era perfecto y tenía una conexión que nunca había tenido con nadie”.

Tommy Morrison
Tommy Morrison

El amor por el boxeo estaba grabado no solo en la mente y corazón de Tommy, su piel también era muestra de esta pasión por los guantes y cuando apenas tenía 10 años decidió tatuarse un par de guantes en el antebrazo, sin importar que debió pasar 3 días continuos en medio de agujas, hilos y tinta china, consiguió plasmar para siempre un vínculo imborrable, que siempre lucía y que lo acompañó hasta su último día de vida.

Los Morrison eran una familia repleta de pugilistas, su pare, sus tíos y el hermano mayor de Tommy quien incursionó en el mundo del boxeo cuando apenas tenía 10 años y 9 años después se convirtió en el campeón de Oklahoma. Esto hizo que Tommy se interesara en este mundo, debutando como profesional el 10 de noviembre de 1988 en el Felt Forum en Nueva York cuando derrotó por nocaut técnico a William Muhammad.

Una mentira que le fue de gran ayuda…

Tommy tuvo que recurrir a inscribirse en las noches de “smoking box”, unos campeonatos en los que aficionados al boxeo competían en una noche por una bolsa de mil dólares y así poder ayudar a su familia que carecía de recursos y para continuar ganando dinero siendo menor de edad, tuvo que recurrir a falsificar su identificación para conseguir pelear con hombres de 21 años, aparte de utilizar un seudónimo para poder participar en estos eventos en los que únicamente tenían lugar los mayores de edad y entre los que se incluían pandilleros, porteros de bares o motociclistas que terminaron probando el poder de los puños de Morrison.

Otro comodín o pequeña mentira a la que recurrió Tommy fue decir que su padre era primo lejano de John Wayne, un famoso actor de Hollywood que en realidad se llamaba Marion Morrison y a quien le decían ‘The Duke’, y es de ahí de donde derivó el apodo que acompañó a Tommy en su carrera profesional: ‘El Duque’.

Tommy Morrison
Tommy Morrison (Foto: Cortesía)

La carrera de Morrison como boxeador amateur contó con un impresionante récord de 220 victorias y 20 derrotas, así que como profesional estaba convencido de que conseguiría grandes peleas.

Un gran paso, del boxeo amateur al boxeo profesional…

Su salto al profesionalismo llegó en 1988 y su destreza sobre el ring inmediatamente se hizo notar, pasando a ser uno de los pesos pesados más prometedores del momento. El año siguiente a su debut, ganó las 19 peleas en las que participó, 15 de ellas acabándolas por nocaut y así mantenerse invicto.

Desde entonces su nombre se empezó a dar a conocer en Estados Unidos, era una de las caras más vistas en las carteleras que transmitía ESPN y así surgió un hombre interesado en él, no como rival y tampoco como promotor sino como alguien que le ofrecería más fama. Era Frank Stallone, quien después de ver el poder de fuego en los puños de Morrison y la personalidad que tenía el supuesto sobrino-nieto de John Wayne levantó el teléfono y le dijo a su hermano (Sylvester Stallone): “Este tipo sabe pelear. Este tipo sabe golpear”.

De Tommy Morrison a Tommy Gunn y Rocky V…

Sylvester Stallone quien era uno de los actores más populares del momento por su protagonismo en la saga ‘Rocky’, tomó en cuenta lo que había dicho su hermano y decidió ver algunas de las peleas de Tommy quien tenía un excelente perfil para formar parte de la quinta película y así contactarlo para proponerle lo que cambió por completo la vida del prometedor boxeador de Oklahoma.

Rocky Balboa y Tommy Gunn
Rocky Balboa y Tommy Gunn

‘Rocky V’ fue la película menos taquillera pero esto no le importaba a Morrison quien sabía que tenía abiertas las puertas de las grandes ligas: “Gané el título en la película y quiero hacerlo en la realidad”, decía ante cualquier micrófono luego de la filmación. Antes de convertirse en el rival de un Rocky ya retirado en la ficción, el invicto Morrison nunca había peleado para la televisión nacional. Pero la película lo catapultó a una fama que fue el principio de su fin.

Tommy vs Tommy, su propio rival…

La fama llegó y Tommy si que aprovechó de disfrutar de todo lo que con ella llegó: lujos, fiestas, alcohol y mujeres, las cuales fueron su perdición debido a que pasaba mucho tiempo compartiendo íntimamente con ellas.

Se esperaba que ‘la esperanza blanca’ de los pesos pesados, como era llamado, sucediera a Mike Tyson quien había perdido su cetro ante James Buster Douglas pero esto no fue así por esa pelea estaba lejos de celebrarse porque la indisciplina le estaba ganando cada round mientras el seguía noqueando a sus rivales.

Su entrenador John Brown cuenta que la debilidad de Tommy Morrison era el autocontrol: “Yo solo quería que se entrenara, que no tuviera relaciones sexuales con siete mujeres distintas y que no se la pasara yendo a los bares todas las noches”.

La oportunidad por el título mundial de peso pesado de la Organización Mundial de Boxeo llegó en octubre de 1991 cuando se enfrentó a Ray Mercer, el mismo que año atrás le dejó sin la oportunidad de ser deportista olímpico. Los primeros rounds fueron de las mejores actuaciones que tuvo Morrison a lo largo de su carrera pero en el quinto todo dio un giro, Mercer lo llevó a la esquina en donde terminó la pelea por la vía rápida y así acabó con el invicto de Tommy.

Una luz al final del túnel…

Tommy Morrison había sufrido su primera derrota, ya todo no era victorias como las que acostumbraba pues estaba protagonizando peleas de menor atención hasta que en 1993 un rival se cruzó en el camino y esta sería la oportunidad de volver a tener una pelea en grande.

¿El rival? George Foreman quien estaba cerca del retiro y buscaba convertirse nuevamente en campeón mundial. Llegó el 7 de junio, ambos estaban listos y subieron al ring.

Tommy Morrison vs George Foreman
Tommy Morrison vs George Foreman

Morrison se había preparado como nunca antes, el temor que otros sentían por Foreman no lo sentía Tommy. El nativo de Oklahoma estaba dominando la pelea en el Thomas & Mack Center de Las Vegas, la estrategia fue la principal arma que Morrison usó y así terminar cada round a su favor para terminar por decisión unánime y ahora sí ganar el cinturón mundial vacante de la Organización Mundial de Boxeo.

La primera defensa del título sería ante Mike Williams quien también apareció en ‘Rocky V’ como Union Cane pero la noche del 30 de agosto de 1993 cuando tenían previsto a enfrentarse, Williams no se presentó por lo que Morrison debió enfrentarse a un boxeador que se encontraba entre el público, Tim Tomashek.

Adiós al cetro mundial que duró muy poco en su poder…

Luego de la primera defensa Morrison fijó su atención en Lennox Lewis, campeón mundial del Consejo Mundial de Boxeo contra quien quería unificar títulos pero primero ambos debían tener unas peleas previas antes de enfrentarse en marzo de 1994 en Las Vegas y así fue… Aunque no todo resultó como él esperaba.

Solo dos meses después de titularse campeón mundial, ‘El Duque’ tendría una pelea en el Civic Center en Tulsa contra Michael Bentt. Morrison había perdido condición física y no había manera de esconder su desgaste ante un rival que no se detenía y seguía golpeando para enviarlos a la lona en 3 ocasiones antes de que el árbitro Danny Campbell detuviera la contienda.

Pero ¿por qué Morrison estaba tan débil si solo dos meses antes protagonizó una de sus mejores victorias?

La noche previa a la pelea Tommy asistió a un concierto en el que ingirió alcohol, algo que está prohibido hacer antes de subir al ring.

Con esta derrota quedó atrás toda posibilidad de enfrentar a Lennox Lewis y junto a eso, toda oportunidad de seguir entre los mejores pesos pesados del momento.

La peor noticia…

Cuando todo parecía estar perdido para el rubio musculoso famoso por su papel de Tommy Gunn en ‘Rocky V’, su manager Tony Holden lo contactó con el promotor Don King quien le consiguió un contrato millonario por tres peleas para relanzar la carrera de un boxeador que estaba siendo catapultado, por lo que en los planes estaba enfrentarse al temido Mike Tyson.

La primera de estas tres peleas sería en la cartelera de Félix Trinidad y Rodney Moore que se celebró el 10 de febrero de 1996 en la inauguración del MGM Grand de Las Vegas pero unas horas antes de que ‘El Duque’ saliera a brillar en el ring, una lamentable noticia opacó todos sus planes de volver a posicionarse entre los mejores; la Comisión Atlética de Nevada lo apartó de la cartelera luego de que resultara positivo de VIH en un análisis de sangre obligatorio realizado previamente.

Con solo 27 años y una carrera prometedora más allá de los excesos, Tommy Morrison recibió la que hasta ahora era la peor noticia de su vida y con la que tendría que vivir hasta su último día. Él mismo atribuyó su contagio al “estilo de vida muy promiscuo, alocado a imprudente”.

En esa época, esta condición era consecuencia de rechazos por parte de la sociedad porque no estaba bien visto y menos en un deportista.

 “A todos mis seguidores les pido que dejen de verme como un modelo a seguir y que me vean como una persona que tuvo la oportunidad de serlo, pero la arruinó con decisiones irresponsables, inmaduras e irracionales”. Minutos más tarde, el boxeador agregó: “A los que han estado en contacto conmigo, directa o indirectamente, les ruego que se hagan el análisis”, dijo el mismo Morrison quien asumió que tenía responsabilidad en lo ocurrido.

Tommy Morrison
Tommy Morrison
Las drogas…

Una vez se enteró que no pelearía más por su condición de seropositivo, Morrison experimentó como comentarista de televisión en eventos de boxeo en donde tuvo muy buena receptividad por parte de la audiencia pero esto terminó cuando fue despedido luego que la policía lo detuviera manejando ebrio. Desde entonces todo lo que habían sido sus excesos se fueron agrabando y ya no solo el consumo alcohol aumentó sino que empezó a usar marihuana, cocaína y metanfetaminas, un cóctel que poco le ayudaba a su salud, además de perder más de 10 millones de dólares que ganó durante su corto paso por el boxeo.

Todo esto lo llevó a reincidir en problemas con la ley por posesión de estupefacientes y de armas de fuego, y también por lesiones. El 16 de enero del 2000 recibió una condena de 10 años por la tenencia de estupefaciente, pero solo cumplió 14 meses.

Después de tanto insistir en que su resultado de VIH fue un falso positivo, consiguió subir nuevamente al ring en 2007 en el Casino de Chester, West ante John Castle y un año más tarde en México donde derrotó a Matt Weishaar.

El día en que su corazón se detuvo…

La vida de Tommy pasó de ser una de las más exitosas del boxeo y con grandes posibilidades, a una vida llena de excesos e imprudencias que fueron consumiendo su bienestar hasta que todo terminaba de hospital en hospital con complicaciones de salud, sobreviviendo gracias a las prestaciones del Obamacare (la ley sanitaria aprobada durante el primer gobierno de Barack Obama), con un reingreso breve a prisión y sin un dólar en su cuenta bancaria.

El corazón del rubio que seguía siendo recordado en el boxeo, se detuvo el 1 de septiembre de 2013 cuando apenas tenía 44 años. Un shock séptico y una falla multiorgánica fueron los causantes de que su vida se dilatara.

Entre sus hijos, amigos y algunos familiares se dio el último adiós a Tommy Gunn, ‘El Duque’.

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